La aventura inicia muy temprano con la recogida en tu hotel, para viajar por carretera hacia la zona de Cusipata y Pitumarca, donde se sirve un desayuno antes de iniciar la caminata.
La subida hacia el mirador de la Montaña de Colores (Vinicunca) toma entre 1.5 y 2 horas, atravesando un paisaje altoandino de pastizales y rebaños de alpacas. Al llegar a la cima, a más de 5,000 metros, se aprecian las características franjas de rojo, amarillo, verde y turquesa formadas por minerales del suelo.
Continuando el recorrido se llega al Valle Rojo, un mirador menos concurrido con tonalidades rojizas y vistas panorámicas de la cordillera del Ausangate, ideal para fotografías sin las multitudes de otros puntos de la ruta.
Después de disfrutar ambos paisajes, se sirve el almuerzo y se retorna por carretera hacia la ciudad de Cusco, llegando por la tarde-noche.